XXII Trofeo C.C. Fromista (Copa Veteranos)

 

 

 

Realmente es muy curioso analizar las carreras en las que participamos y en las que compite el C.C.Vallecano, con el todopoderoso Prieto al frente. Antes de la salida todos somos conscientes de que es la rueda a seguir, de que su equipo manejará la carrera a su antojo y de que la victoria será suya, pero aun así aceptamos el reto, hacemos todo lo posible por cambiar el curso del destino y demostrar que existen otras opciones alternativas, pero muy a nuestro pesar, al final tenemos que acabar rindiéndonos ante sus demostraciones de estrategia, fuerza y trabajo en equipo. Aun así, continuaremos aceptando el desafío, nuestro orgullo nos obliga a ello, siendo conscientes de que con nuestra participación hacemos posibles sus éxitos, pues de otro modo carecerían de valor. Como dicen en mi pueblo “nunca llovió que no abocanare”, así que con esa ilusión partiremos en la siguiente carrera, no hay mayor motivación que intentar ganar al mejor.

El pasado domingo, 30 de mayo de 2006, en el pueblo palentino de Frómista, no iba a ser una excepción a la meteórica master-carrera de Prietooneen y sus muchachos, y una nueva muesca se marcaría en el cuadro de sus bicicletas, sin que el resto de participantes pudiésemos evitarlo, y en algunos casos, ni siquiera “intentar evitarlo”, lo cual es aun más frustrante.

A las 10h 30 minutos estaba prevista la partida para un pelotón compuesto por aproximadamente 100 gladiadores que en línea de salida buscabamos el cobijo del viento y el calor del sol que tímidamente hacía su aparición. En nuestras cabezas estaban presentes los dos elementos más importantes de la prueba a la que nos íbamos a enfrentar, el viento que soplaba con bastante fuerza, y el equipo vallecano, que con diez componentes inscritos se presentaba como el rival a seguir, ya no digo a batir.

Tras darse el banderazo de salida callejeamos por el pueblo y nos adentramos en una estrecha carretera en la que el viento sopla de izquierdas lo que aumenta la tensión entre los compañeros de pelotón. Como quiera que la lección relativa al viento, más o menos la he repetido un ciento de veces, me acerco a la cabeza, y con el fin de obtener una buena posición para lo que se avecina, invito a mi amigo y rival Alain a irnos por delante, pues eso nos aseguraría rodar sin riesgo y tener una buena posición en carrera.

Nuestro intento no se prolonga más de 500 metros, rápidamente los muchachos del Vallecano se organizan, única forma de rodar con viento y con garantías, y toman la cabeza del pelotón para formar un abanico en el que se integran los diez componentes del equipo, cerrando el mismo su jefe de filas. Aprovechando la posición que nos da nuestro ataque, tanto Alain como yo, nos integramos a la rueda del abanico, sin excesivas dificultades, pues no cierran mucho cuneta y su ritmo no es de corte, sino de mantener la posición.

De esta forma rodamos unos cinco kilómetros, o algo menos quizás, hasta que comenzamos a subir la primera cota del recorrido, un repecho, pues no puede decirse que llegue a la categoría de puerto, de un kilómetro aproximadamente y de un asfalto que te agarra la rueda y no la suelta, al final de cual nos esperaba un páramo con viento de costado ligeramente a favor.

Aquí se puede decir que finalizó la carrera para 93 de los participantes en la misma. Los muchachos de Prieto inician a bloque la subida y el pelotón se va desgranando a lo largo de la ascensión dejando en cabeza a un grupo de 7 ciclistas (3 vallecanos, 3 guía color y un independiente que creo corre con un malliot verde con publicidad de Robles), que rodarían en cabeza de carrera hasta que se planteó la batalla final por el triunfo.

En mi caso inicié muy bien colocado la subida, pero a medida que se asciende no encuentro el desarrollo apropiado y quizás tampoco la mentalidad necesaria para comprender que la carrera se disputa en esos últimos ciento cincuenta metros de subida, así que voy cediendo poco a poco y decido recuperar un poco para al llegar al páramo intentar organizarnos en algún grupo para intentar cogerles. Casi coronando me pasa Gancedo, que es uno de los tres guía color que se mete en la fuga, y después el independiente de verde (disculpas pero no se su nombre), que haciendo gala de una gran fuerza, que por otra parte ya había mostrado en las otras carreras de Castilla y León, consigue enlazar con la cabeza de carrera e integrarse en el septeto que se la disputaría. Otros como Vigil o Juanin hicieron un último esfuerzo por enlazar, pero quizás partiendo de una posición demasiado retrasada, lo que les impidió conectar con los primeros.

Aquí concluyó prácticamente la disputa de nuestra particular carrera. En el páramo conseguimos formar un grupo primero de unos cinco miembros, que luego se va haciendo más numeroso tras cazar a Juan y al grupo de Vigil, que marchaban un poco por delante. Pero la falta de organización, unido a la escasa colaboración de algunos de los integrantes, y al buen hacer de cuatro corredores del Vallecano, que se limitaban a ir a rueda y a entorpecer los relevos, impidieron que consiguiésemos dar caza a la cabeza de carrera, a pesar de tenerla en ciertos momentos realmente cerca.

Aun restaban prácticamente noventa kilómetros de carrera y las dos ascensiones al puerto que realmente puntuaba para la montaña, pero poco hay que narrar sobre los mismos. Desesperación en muchos momentos, por ver como se te va la carrera y no encuentras colaboración para cazar, y mala ostia en otros, recordando como ciento cincuenta metros de “no saber sufrir” te pueden dejar fuera de juego, pero en fin, eso son las carreras.

Tras subir el puerto y pasar nuevamente por Frómista iniciábamos una nueva vuelta por una zona de toboganes y continuos cambios de viento, en la que por detrás enlaza un nuevo grupo numeroso, en el que llegan componentes de todos los equipos. En ese momento, coincidiendo con un ataque de Fernando (Guía Color) me voy en solitario a unos dos kilómetros de un nuevo paso por línea de meta. Es uno de esos momentos de inconsciencia sobre la bicicleta, en los que no te paras a pensar a donde vas con lo que queda y el viento que hace, pero estaba tan cansado de pelear en el grupo para que la gente entrase a los relevos, que me da igual todo.

Así que inicio la segunda vuelta al recorrido inicial en solitario, con treinta y cinco kilómetros por delante de viento, repechos, páramo y … un motorista de la Guardia Civil, que en ocasiones se me aproxima para taparme algo de viento y para darme conversación y ánimos (que qué tal subo, que voy bien, que saco un hueco bueno, que ya le han reñido por acercar la moto, etc., el tío se lo pasó pipa). En este punto quiero hacer un paréntesis, porque siendo cierto que en “alguna” ocasión ponía la moto para tapar el viento, la verdad es que tuve que hacer verdaderos esfuerzos para reprimirme y no decirle que la pusiese bien o que se acercase otro poco, porque realmente no tapaba mucho, pero hacía compañía.

Bueno, al final, no dejó de ser una anécdota, porque a tres kilómetros para línea de meta un grupo de 8 corredores me da caza.

Desde hay hasta meta varios intentos de salto, de Fernando, Ultegra y yo mismo, pero todos ellos baldíos, ya que al final llegaríamos al sprint, tal y como se refleja en la foto que os adjunto, obra de nuestro reportero X a pie de calle.

Por no dejar la crónica huérfana de los detalles realmente importantes, Alain, que formaba parte del grupo de 7 me explicó que tras hacerse el corte colaboraron todos, excepto el independiente que se negó a relevar, repartiéndose de forma amistosa montaña para los chicos del Vallecano y metas volantes para los Guía Color, rompiéndose la armonía en el mismo repecho donde inicialmente se había hecho el corte, en el que Carlos, compañero de Prieto, tensa a bloque para que rematen su jefe de filas y su compañero Egea marchándose en solitario en busca de la línea de meta, sin que el resto puedan seguir su rueda.

Así pues, se presentan en solitario y de la mano Egea y Prieto, consiguiendo el triunfo el primero. Por detrás, los cinco miembros restantes de la fuga, imponiéndose al sprint el independiente por delante de Gancedo que finaliza en cuarta posición, y de Carlos del Vallecano que hace quinto.

Posteriormente, pincheo, palabras de agradecimiento del Alcalde, entrega de trofeos, despedida de los colegas y cada uno con su historia y su rumbo hasta la próxima.

Lamentablemente las carreras de viento no se prestan mucho a ver al resto de tus compañeros, salvo que coincidas en el grupo, por lo que únicamente puedo hablar de Juan, que hizo una gran carrera, quedando 2º en master 40 y demostrando su categoría y buenas maneras, además de sus dotes de ciclocros, pues en algunos momentos, a falta de cuneta, le toco transitar por las tierras. El resto Javi, Berto y Tino pelearon contra el viento y contra el resto de miembros de su abanico para conseguir llegar a meta y no caerse, tomando en algún caso la sabía decisión de quedarse en Frómista al segundo paso, pues poco quedaba por hacer.

Finalmente me gustaría resaltar el carrerón de nuestro amigo Ultegra, que va como un avión, y el de el amigo de Tino, integrante del equipo Coosur, que igualmente demostró una gran calidad y muchas ganas de disputar la carrera, acusando sin duda el desconocimiento de la zona y de los rivales, pues de otro modo quizás se hubiese podido colar en el grupo cabecero. También desearle una pronta recuperación al miembro del equipo Habana que sufrió una caída con graves consecuencias.

Creo que me he enrollado en exceso, pero siendo lunes 1 de mayo, día del trabajo, no podía ser de otra forma. Espero no haber sido muy pesado.

Mi consejo final para quienes participéis en carreras con viento: “Donde mejor se va es pasando a relevos en el abanico”.

Juanma Toribio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En Breve Fotos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Venga ya puestos aquí va otra crónica de la carrera de Fromista.


La verdad que mi compañero Toribio se equivocó en bien poco ya que la autoridad y poderío del equipo Vallecano dejaban pocas opciones al resto. En vista de lo pronto que estaba el primer puerto o repecho largo los de Prieto empezaban a meter cuneta y añadido al ritmo pestoso hacia que el rodar se hiciese muy complicado. Empieza la subida a poco menos de el km. 10 y aquí cometo uno de los dos errores del día; a pesar de empezar a subir en los puestos cabeceros los del equipo Vallecano empiezan a dejarse caer y cual fue mi sorpresa que al levantar la cabeza y mirar veo el corte hecho de unos 5 corredores tres de ellos del Vallecano y Alain y Gancedo del Guia Color.

Paso en ese momento a mi compi Toribio que no cogia el pedaleo bueno y tiro en busca de la fuga que no me sacaban mas de 50 metros con tan mala suerte que justo al llegar al páramo se organizan y me veo otra vez como en la de Benavente en tierra de nadie y viendo como se iban poco a poco. En se momento di todo lo que tenia pues sabia que esa escapada era la buena pero Yo solo contra el viento lo único que conseguí fue un calentón de aquí te espero. Ahora cometo el segundo error del día no mirar para atrás y ver que el corredor del equipo Robles (ganador en Tenderina) m- 30 venia como una bala y empalmaría con los de cabeza .

En fin 6 corredores m- 30 que llegarían a meta y el resto todo por decidir incluida las categorías de los 40 y 50. Una vez coronado el páramo llegan por detrás Vigil con dos corredores mas que junto conmigo haríamos un cuarteto donde buenamente como podía dábamos relevos e intentábamos dar caza a la cabeza que por momentos los tuvimos muuyyy cerca. Así durante unos cuantos kms. hasta que en una de las bajadas tengo un percance sin importancia que hace que me descuelgue unos metros que ya en vista de lo cerca que se encontraba el grupito de Toribio opto por esperarles y dar caza al de Vigil. Ahora éramos unos 15 aproximadamente y Tori tengo que decir iba muy por encima del resto y prácticamente cargó con la escapada y invitaba a pasar continuamente a pesar de que íbamos como podíamos por eso tras meter cuneta nos obligaba a colaborar y así lo hacíamos a pesar de que enseguida los del Vallecano intercalándose por medio añadido a la pocas ganas de tirar hacía que mi compañero cargara con todo el peso.

Cansado supongo de todo decide atacar ; VAYA AVENTURA ¡!!! Y así se va durante casi toda la carrera. Por detrás llega un grupo que junto al que Yo iba se formaría un buen paquete y eso significaba volver a empezar!!! Cuneta, abanicos, tropezones, etc. Etc. En este grupito llegaba otro de mi compañero de equipo Tino a pesar de que aun quedaban mas de 60 kms. para meta y estaba todo por decidir en varias categorías lo que me animaba a coger los puestos cabeceros en vista de lo que se avecinaba. Ataque , tirones, abanicos y escaramuzas que no iban a ninguna parte hasta que Fernando del Guia Color se escapa junto con otro corredor y sorprendentemente abren camino; la pena es que tras muchos kms. y los nervios o el temor de no volver a quedarse cortados sus propios compañeros dieron pie a dar alcance a estos dos corredores.

Creo que las cosas hay que vivirlas in situ pues volvió a romperse todo y el grupo no era mas de 10 u 11 corredores. Por eso digo que la situación era complicada pero también esta vez los Guia metían un gran número de corredores de los cuales 4 eran de mi categoría. Bueno la situación estaba muy complicada para mí, sobre todo al ver que Tino no lograba meterse por lo que tras coger a Fernando atacábamos el ultimo puerto del día donde solo unos pocos se descolgaron y tras un giro de izquierdas lográbamos tener a tiro a Tori que aun peleó por aguantar su fuga personal hasta faltar poco mas de tres kms. para meta. Los Guia tomaron la iniciativa de tirar mientras uno de los más combativos del día (Fernando) atacaba sin piedad una tras otra sin ya opción de escaparse al tener muy cerca el supuesto sprint.

También una vez cazado lo vuelve a intentar mi compañero pero más de lo mismo. Empiezo a buscar una rueda buena y muy pegadito a ´mi iba el que sería el vencedor en 40 (Chuchi) del Guia tras darle buenas instrucciones su compañero Germán. Ultimo kms. se respira sprint y algo se me cruza en mi cabeza!!Se me va toda la motivación, me conformo con acabar y sin ganas de sprintar ¡! Y de repente como si despertase de un letargo empiezo a pedalear remontando puestos ya que partí de la ultima posición ( ver foto de Toribio) y por supuesto tarde, mal y nunca lo más que logro es otro 2º puesto y ya van tres este año (soy el nuevo Poulidor).En fin pasé por un lapsus de carrera muy extraño que no recuerdo haber pasado nunca, aún así el del Guia color es un rival muy difícil de batir al sprint.
Bueno analizando la carrera y con el fuerte aire que hizo logré estar en cabeza prácticamente siempre y en casi todas las ocasiones me encontré con los mismos corredores eso es señal de que en los abanicos no es cuestión de estar bien sino de saber estar.


Hoy conocí a un amiguete de Tino que por casualidades de la vida en todos los cortes allí me lo encontraba!!! Un tío muy combativo el de Coosur. Mi enhorabuena a Tori pues estaba un punto superior al resto de los escapados y eso fue causa de la mala colaboración que encontró en el grupito. Por otro lado de los de adelante ya quedó todo dicho en la otra crónica y sólo añadir que hubo muchas carreras y en cada grupo una batalla diferente por eso el que lo vivió sabe de sobra que con acabar esta carrera ya es suficiente. Desde aquí un saludo a Marmolillo y que pronto lo veamos por las carreteras que tras la caída cuesta mucho poner la moral en su sitio, ANIMO.

Juan Huerdo "Juanin"