XLII Memorial Polo - Pepino (Toledo)

 

 

 

A esta carrera han acudido del equipo, Juanma Toribio y Alberto Seoane, a falta de sus cronicas y fotos, a continuacion la cronica de Isma del equipo MG Promociones de Valladolid

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La verdad es que me hubiera gustado contaros con más precisión lo que pasó casi hace una semana en Pepino, pero en el kilómetro 50 estaba ya fuera de carrera, aunque sí es verdad que el recorrido le hice entero.

Bueno, ahí va mi relato.

Todo empezó unos días antes. En Castilla y León no había carrera ese fin de semana y yo como no había podido correr por motivos laborales en la Virgen del Camino -cuando queráis hablamos de los atracos a los que os someten los organizadores de aquí- tenía mono de competición. Compré el Meta y vi que había dos pruebas, una en Navarra (sábado) y otra en Pepino (domingo), esta última de la Copa de España.

Mi cabecita, que no para de maquinar cuando a carreras se refiere, empezó a darle vueltas al tema. Yo estaba animado, pero tenía que tener cuorum. Conectamos el messenger, algún que otro mensaje y tate, varios compañeros de fatigas dispuestos a lo que fuera.

En principio, la elegida fue la de Navarra. Era el sábado y por la tarde, con lo que te evitabas el madrugón y demás. Rápidamente, cuatro de los seis del equipo -master 30- dijimos que íbamos. El caso es que, volvía a dar una vuelta de tuerca a esta cabeza que Dios me ha dado y dije: joder, ya que tenemos que hacer 300 kilómetros para ir a cualquiera de las dos... pues mejor a una de la Copa no? Así que, después de llamar al organizador y preguntar por si estaba cerrada la inscripción y demás, nueva comunicación con los compañeros y decidimos que nos íbamos a Pepino.

Hablé con el patrón y ensguida nos puso a disposición la furgoneta del equipo sub'23 para ir hasta allí. Sé que no lee este foro, pero si que os tengo que decir que tenemos una gran suerte de contar con un esponsor así. En definitiva, que a las 5.30 de la mañana salíamos desde Valladolid con dirección a tierras manchegas.

El viaje, no llegó a las tres horas, no se nos hizo muy pesado pese a tener que atravesar la revirada zona del Barraco, San Martín de Valdeiglesias y demás. Llegamos con hora y media de antelación, para que no nos pillara el toro y calentar bien, no como en la de Ciclos Fran.

Después de esperar un cuarto de hora para inscribirnos, nos dirigimos a la furgoneta para prepararnos. La verdad es que en el ambiente se palpabaa que aquello era un 'mini campeonato de España'. Grandísimos equipos, mejores corredores -que deciros de Prieto y compañía- y una más que notable participación, yo calculo que unos 150 tipos.

Se salió con media hora de retraso. Si alguien se había quedado frío, pronto empezó el baile. Me enteraba de más bien poco, porque estaba de mitad de paquete para atrás. Antes de la salida les había dicho a mis compañeros que intentaramos estar siempre juntos. Así lo hicimos durante... los primeros 500 metros. Era misión imposible.

Poco a poco fui avanzando puestos en el pelotón hasta que me situé a rueda de un tal Prieto, no sé si le conocéis. El tío impresionante. Finura por todos los lados, con su maillot y culotte de campeón del Mundo de un blanco inmaculado, una montura nueva -ahora lleva una colnago, creo que es la E-1, vamos la última que ha salido con un ligero slooping-, un equipo a su disposición (tiraban todos menos Egea)... En fin un profesional. Dije, de aquí no me muevo... Y una mierda. Diez kilómetros me había costado ponerme ahí y quinientos metros para verme otra vez en mitad de paquete.

Llegaba la zona de repechos. La carrera estuvo muy nerviosa desde el principio, pero ningún corte conseguía abrir hueco. Llegamos a un repecho de un kilómetro y pico por las calles de un pueblo y el equipo de Prieto se puso a tirar a bloque. Arriba el pelotón se cortó. Yo libré por poco... aunque la diferencia era mínima. En la bajada -por cierto casi me como a un berrendero frenó en seco delante de mí- volvió la unidad, que no la calma.

Ya no había descanso. Allá por el kilómetro 35 intenté, por tres veces, echar mano a las barritas y a la ponchera, pero cada vez que me decidía a hacerlo, el grupo aceleraba. Pasaban los kilómetros y yo, la verdad, no iba nada cómodo. Veía a mis compañeros de equipo bien colocados y eso me daba más tranquilidad. Mis sensaciones no eran nada buenas, pese a haber pasado ese primer repecho en cabeza del pelotón y muy cerquita del mítico Prieto (nota a pie de página: Yo pensaba que este tío iba silbando en el pelotón, pero llevaba una cara de sufrimiento de la de Dios... En fin, que debe jugar de puta madre al mus, xq yo pensé, si este lleva esta cara es porque yo, que yo la misma jete de vinagre que él es que voy bien... Qué iluso!!!!!).

Bueno, a lo que íbamos. Llegamos al punto clave de la carrera. De repente se pone el equipo de Prieto, otra vez, a cuchillo. Enfila al pelotón y cada uno se busca la vida como puede. En esto, que hay un giro a izquierdas muy cerrados y comienza un repecho-puerto asqueroso comiéndonos un látigo mayúsculo. Prieto sabía que ahí se iba a hacer daño y vaya si se hizo. El pelotón se partió en mil pedazos. A mi, ese giro me pilló de los últimos. Vi el panorama, empecé a subir dientes xq no encontraba desarrollo, iba fatal, hasta que me di cuenta que iba con el 39-23 y todo el mundo quitándome las pegatinas... La pasada que me dio Berto fue de las que hacen época... El tío con el plato enroscado... Qué animal!!!!! La verdad es que no sé si le aguantó mucho la gasolina, pero iba fuerte fuerte.

Y hasta ahí os puedo contar. Yo me quedé con un Prieto Boys y le dije, chico yo a mi paso, que aunque llegue a media hora ya que he venido hasta aquí, por lo menos hago todo el recorrido. Efectivamente, creo que llegue a 45 minutos del vencedor.

La carrera se hizo ahí. Al terminar el puertacho ese quedaron unos catorce tipos en cabeza, entre ellos creo que Vigil??? (lo pongo entre interrogación porque no estoy muy seguro. Sé que era un Ciclos Fran y que iba fuerte en los repechos, así que me imagino que sería él) que se le vio muy fuerte.

Por detrás muchos grupos de diez-quince corredores y luego los desgraciados como yo que íbamos con lo puesto, jejej. Ni Nielfa me hizo una foto, así que fijaros como iría.

El grupo de cabeza debió de subir a ritmo el puerto del Piélago. Para mí, el puerto fue más suave que hasta llegar a él, donde no paramos de subir, bajar por carretera que se agarraba de lo lindo. Al final, a la meta llegó un grupo de catorce corredores. Prieto ganó por delante de un ciclo y master de la talla de Egea y Alandete, o de Vigil, que vuelvo a repetir que creo que hizo un carrerón (ya confirmaréis si llegó o no en ese grupo). Mis compañeros, Fran (el que ganó en M.30 en la Virgen del Camino) y Raúl llegaron en un grupo intermedio, después botellas y después, después, después, después, después, después, después, después, después, después, después, después yo, jejej.

Aún así, no me arrepiento. Fue un día agradable y quedaba lo mejor, esa tortilla de patata que me hace con todo el cariño del mundo mi madre (mámá te quiero!!!), una cervecita sin alcohol, un poco de queso curado y una ensalda de arroz que nos apretamos en plan merienda campestre en el pantano del burguillo. Eso sí, sin pan. A nadie se le ocurrió que para comer hay que hacerlo con pan, que las penas con pan son menos, .


P.D. Berto no sé como entró, aunque si hablé con él al terminar (por cierto me puso con el amigo Natal que estaba entrenando y que no me oía ni un pepino)
Desconozco también como lo hizo uno??? de los Toribio??? de vuestro equipo y no sé si me queda algún astur más por mencionar....


NOS VEMOS EN BENAVENTE!!!!!!!

ISMAEL ALONSO