Vamos a intentar saciar esa curiosidad, a pesar de que algunos no lo merezcan por pirones.
Este domingo se celebró en Arija la carrera que como cada año organiza el padre de nuestro compañero y buen amigo Rubén Ruiz y esta es una pequeña crónica de lo acaecido.
Amaneció un día nublado, frío (al menos para mi) y con bastante viento, pero aún así en línea de salida nos plantamos unos 60-70 ciclistas con ganas de guerra. El recorrido tenía importantes variaciones respecto a años anteriores, ya que aunque se hacía el mismo circuito y las mismas cuatro vueltas, el sentido era el inverso, por lo que todo lo que era subida se convertía en bajada y viceversa, aumentando en dureza según la opinión de quienes lo realizaron en otras ocasiones.
Se da la salida sobre las 11h 15´ (no a las 10h como algún puñetero puso en el foro) y nada más salir se inician las hostilidades con continuos ataques y pequeños cortes, que no fructifican. Sobre el km. 10 se encontraba la subida más dura del recorrido y a la misma llegamos todos agrupados. Sin pensármelo mucho, y antes de que arrancase mi compañero Vigil y me jodiese la escapada del día, ataque a inicio del repecho y lo subí a bloque, quedando únicamente a mi rueda el Goerna, Pacios, coronando juntos y dando comienzo a la escapada que concluiría en línea de Meta.
Tras iniciar la bajada nos vamos relevando frente al fuerte viento que en ese tramo soplaba de cara, y a los pocos kms. vemos como se nos acerca un grupo de 3 corredores: un Ibarreco, un Munat y un Meu-Lar, uniéndonos y continuando con los relevos, incorporándose un poco más tarde otro Ibarreco y nuestro amigo Gancedo.
Este grupo daríamos escapados las restantes 3 vueltas, con la baja del corredor del Meu-Lar, que creo se quedó en uno de los repechos, desatándose los ataques más importantes entre nosotros en la última vuelta, aunque hubo algunos intentos intermedios sin éxito, así como los esprines de Meta Volante, que se llevó un Ibarreco, y Montaña, que me lleve yo.
En la subida dura de la última vuelta hago un amago desde abajo y arranca Pacios, quien corona en primer lugar, seguido a escasos metros por mi, un Ibarreco y el Munat. Un poco más atrás lo harían el otro Ibarreco y Gancedo, quien se había pasado tirando en solitario el tramo previo a la subida, y que nos ha demostrado que su preparación mundialista va por fenomenal camino.
En la bajada nos juntamos nuevamente y continuamos con los relevos, salvo el Ibarreco que no pasa ni una vez. Nuevamente llegamos a una nueva zona de repechos en la que lo vuelve a intentar Pacios.
Giramos a la izquierda y con el cambio de carretera se rompe definitivamente la baraja, empezamos a darnos leña, Pacios, el Munat y yo, con el Ibarreco intentando controlar supongo a quien consideraba más apropiado. Cuando uno sacaba unos metros y parecía que podía ser la buena, los de atrás reaccionaban y nuevamente nos uníamos, hasta que ataca el Munat y consigue abrir un hueco más importante.
Tras un último ataque consigo irme y me acerco al Munat, pero como la Meta está muy cercana y en subida no fuerzo a tope y a pie de subida vuelven a llegar por detrás Pacios, el Ibarreco y Gancedo con el otro Ibarreco que habían conseguido enlazar.
Se inicia el repecho a bloque sin conseguir dar caza al Munat que llegaría en solitario (disculpas por no poner los nombres pero soy muy malo para recordarlos, era un master 40), en segundo lugar llegaría el Ibarreco que venía con Gancedo, y para lograr el tercero tendría que apurar el esprint con Pacios, quien al final terminaría cuarto. En quinto y sexto lugar entrarían Gancedo y el otro Ibarreco (primer ciclo), aunque no se en que orden.
Por detrás llegaría nuestro paisano Chiqui, quien se metió entre pecho y espalda la última vuelta en solitario, y tras el llegaría un nuevo grupo encabezado por mi compañero Vigil, quien tuvo muy buenas sensaciones e hizo una gran carrera controlando todos los cortes y superando en Meta a todos sus compañeros de escapada para concluir 5º en M-30.
Al poco rato llegaría el gran grupo con un sprint accidentado con caída incluida, aunque sin ninguna gravedad, con victoria en 50 de Blanco Soto y en 60 de Lurgain.
Tras la entrega de premios y la foto de grupo llegan las despedidas, en las que algunos dicen adiós a la temporada y otros continúan con su preparación para la importante cita mundialista, en la que les deseamos mucha suerte y los mejores.
(Crónica Juanma Toribio)