1ª ETAPA POLANCO-POLANCO
Y por fin llega la ansiada Vuelta a Cantabria. Por parte del equipo nos desplazamos a correrla: Óscar y Hugo en Senior, Toribio, Natal, Vigil y Jandro en Master 30 y Tino Torre en Master 40. Nuestras pretensiones, dado lo escaso del equipo y viendo lo que hay por ahí, eran pasarlo bien, que no hubiera accidentes y si luego se conseguía algún puesto de mérito pues mejor.
Nuestro “Cuartel General” iba a estar en una casa de estilo colonial que habíamos alquilado para el fin de semana cerca de Solares y para allí salimos el viernes temprano 4 componentes a dejar las maletas y alimentos.




Tras las inscripciones, empezamos a calentar pero, como llueve mucho, nos ponemos a techo, ya habrá tiempo de calentar y mojarse. Primeros kilómetros y gran nerviosismo, la carretera mojada y ¡¡200 participantes!! No ayuda al relajamiento. Primeros escarceos que no logran abrir grandes diferencias, muchos intentos de fuga en los que “el sargento” estuvo muy activo pero que ninguno logra pasar de los pocos segundos, hasta prácticamente el ecuador de la carrera donde se van tres corredores, Julio (Ibarreco) Saucedo (Endesa) y González (Guía Color) permanecen en fuga hasta la parte final del primer puerto de la jornada el alto de San Martín en el que son absorbidos por varios corredores que saltaron del grupo en dicho alto. Tras bajar el puerto se forma otro cuarteto de escapados integrado por un miembro del Betón, de Autocares N Ruiz, Goerna y Caravanas Oiartzun, dada la velocidad del grupo, se les neutralizó poco antes de la ascensión al segundo y último alto de la jornada, el alto de Las Presillas donde, es sus rampas, se van 4 corredores formando un grupo muy peligroso de cara a los 10 Km. que quedan para meta al coronar el alto. Estaba formado por Toribio (Puertas Videco), Adrover (Goerna), Burgoa (Caravanas Oiartzun) y otro corredor del que no tengo su nombre. El regular entendimiento del cuarteto, unido a la velocidad tan grande que llevaba el grupo para cazar llevado en gran parte por los hombres del Penaca-Merkamueble trabajando para Prieto, hace que el cuarteto sea cazado prácticamente dentro del último kilómetro, donde pasa lo que tiene que pasar, que Prieto gana el esprín con una autoridad indiscutible a un grupo de 96 corredores que se fueron seleccionando, en los distintos altos de la jornada, de un pelotón de 200 unidades.


Por parte del equipo, se hizo lo que se pudo, sobresaliente actuación de Juanma Toribio metiéndose en la última fuga en la que si hubieran creído en sus posibilidades los 4 miembros, hubieran llegado y coronado el alto de Las presillas en 2ª posición.
Óscar, Vigil y Tino muy atentos en cabeza, lo intentaron en varias ocasiones pero sin éxito, llegando en el pelotón masivo. Hugo y Natal se descolgaron un poco y luego tuvieron que remar para meta con un día de perros y guardando fuerzas para los días restantes. Y Jandro, que voy a decir de Jandro, hizo lo que pudo, sabedor de que su condición física no es la apropiada para una Vuelta de este calibre, se limitó a hacer el mayor número de kilómetros posibles y disfrutar de la experiencia de estas carreras así como de la convivencia del equipo los 3 días.






